Más de nueve años tuvieron que pasar, para que las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Campeche voltearan los ojos hacia la zona arqueológica de Kankí, y su mascarón de estuco y piedra de Kinich Ahau o Señor Ojo de Sol.
Tras muchas denuncias de abandono del sitio por parte de arqueólogos como Florentino García Cruz, descubridor del fenómeno arqueoastronómico que se presenta en la zona los primeros días de mayo y agosto, así como habitantes de la comunidad de Kankí, ahora al menos el mascarón de Kinich Ahau muestra su nueva cara al mundo.
Y es que desde hace aproximadamente tres semanas, fue intervenida la zona arqueológica de Kankí, donde actualmente 15 personas a cargo del arqueólogo Antonio Benavides Castillo, realizan trabajos de mantenimiento menor, por lo que se están rescatando dos estructuras importantes, el mascarón de Kinich Ahau o Señor Ojo de Sol, así como la estructura denominada de la escalera invertida.
Aunque no con los recursos que se requieren para poder rescatar mayores espacios de Kankí y del mascarón de Kinich Ahau, Benavides Castillo ha logrado consolidar el mascarón que apenas hace unas semanas estaba a punto de venirse abajo por lo dañado de su estructura, en el mantenimiento de las dos estructuras se invierten 100 mil pesos destinados por el INAH.
Es así como después de muchas acciones para rescatar Kankí y su mascarón de Kinich Ahau, se comenzaron a dar los primeros pasos para conservar una zona arqueológica que guarda muchas riquezas prehispánicas, y que a pesar de ser un sitio de los pocos donde se ha comprobado la presencia de fenómenos arqueoastronómicos, por mucho tiempo las autoridades mantuvieron en el abandono.