Momentos de incertidumbre y de constante miedo paso Danilo Martín Echeverría Pereyra, ex guarura del diputado federal electo, Carlos Oznerol Pacheco Castro, luego de que el día de ayer se deslindara del asesinato de la menor, Miriam del Rosario Beytia Medina y enfatizara que todo fue orquestado por el exalcalde municipal, el secretario del ayuntamiento, Pedro Góngora Guerrero y Freddy Navarrete Berzunza.
Mayavisión en exclusiva acompaño a Echeverría Pereyra en lo que sería una de las noches más estresantes, pues la denuncia pública estaba hecha.
Visiblemente atemorizado, Echeverría Pereyra aseguró que minutos antes de nuestro encuentro con él, el padre de la menor asesinada, José Dolores Beytia Arceo lo seguía para intimidarlo, por lo que tuvo que tomar medidas extremas para proteger a su familia.
Luego de haber mostrado todas las evidencias en donde comprueba la versión de los hechos corridos el pasado 2 de octubre del 2008, Echeverría Pereyra se comprometió a entregar unas grabaciones en donde se negociaba el pago por haberse inculpado como asesino de la menor.
Dijo que lamenta haberse prestado al juego orquestado por Oznerol Pacheco Castro, Pedro Góngora Guerrero y Freddy Navarrete Bersunza, ya que lo único que lograron fue manchar su reputación, sin tomar en cuenta que en diversas ocasiones el arriesgo la vida por estas personas.
Y aunque la cita del día de hoy era para que Echeverria Pereyra realizará una conferencia de prensa las dos de la tarde, en un restaurante ubicado en el Centro Histórico de la ciudad, en donde se reunirían todos los medios de comunicación del Estado, el Ex guarura nunca llegó, tal vez por el temor a ser agredido por José Dolores Beytia Arceo quien en diversas ocasiones se paseaba por la esquina del establecimiento y dentro del lugar se encontraba gente de confianza de Oznerol Pacheco Castro.
Sin embargo, Mayavisión trato de contactar a Danilo Martín Echeverría Pereyra, pero hasta el momento no se ha logrado establecer contacto con él, por lo que su paradero es un enigma y se teme que sus más grandes temores se hayan hecho realidad.